
A mí no me ha tocado pensar
En tantas cosas, digo ¡Pensar
Que hay gente en Europa , africanos y China!
Y a mí ni se me pasa por la cabeza
El balance semestral o el solsticio de invierno,
la cosecha, la operación, el simposio internacional,
el pecado, el plan, el reclutamiento, el honor, la Pororoca
Yo no tengo ni idea de lo que es ser violinista
Ni heredar un juego de té finísimo
y no me siento
Más cerca del alma del universo porque
Un viejito comprando caramelos me haga llorar
Ni por mucho que mire las fotos de Steve Mc Curry
Puedo salir de mis tres treces a encajonar el desamor
Con argumentos bíblicos o financieros sobre
Lo universal de
El merecimiento, el interés, la entrega, la atadura y la inversión.
Y nadie le pide al soldado retratado que se dibuje en el mapa,
Yo no puedo hacer otra cosa que vivir y no me ha venido
Un muerto, un sacerdote, un empresario ni un maestro
A pisotear la alegría.
Ni siquiera un santiagueño.
Me ha quedado todo muy cerca de donde lo puse
Y la misma presencia marrón de mi amado amado
Con hacerse y deshacerse
Durante algunos años
Me llena de ceremonias y me pide que piense
En cada uno de los mil cascotes de
Apedrear la ventana de mi amado amado
Recibir y despedir a su presencia marrón
Y volver a decir que
Ni aunque sea vecino de Paul Mc Cartney
Ni aunque regale talento para tocar el pandeiro
Ni aunque regale pandeiros
Ni aunque se parezca al profe
Ni aunque viva en la tierra del chocolate
Voy a volver a acercarme a su presencia marrón,
Ni a escribir poesías en segunda persona,
Volver a decirlo para meterme los demonios adentro
Y entretenerme con ellos en encorvada concentración.
1 comentarios:
es muy lindo todo acà.
bravo
viva!
Publicar un comentario en la entrada