
Te explico
Yo solamente puedo escribir
Sobre dos cosas:
Sobre el mundo, en general,
(cosas donde siempre menciono
Cinco o seis veces la palabra “mundo”; pongo a bailotear un personaje con pollera,
la subo de espaldas en una hamaca y le largo
un vendaval de palabras para hacerla mecerse
le lleno la memoria de accidentes geográficos,
le pego carteles en la nuca con palabras de la infancia
y le empapelo la casa con recortes de diario,
piensa en la lengua, en los besos y en los idiomas,
se pregunta por el tamaño de las palabras, trata de mirarse la mirada de frente,
y espera que pare mi viento agarrándose de las cadenas ,
sabe que voy a dejar de mecerla; a la quietud apoyará los pies
y se quedará pasándose el dolor de una mano a la otra.)
O, si no escribo sobre el mundo
escribo, acercate,
sobre estar enamorada, pero ahí, ojo.
Yo hace rato que vivo en la calle y te voy a hablar bien clarito,
Porque yo no soy ninguna santa, pero los códigos se respetan
Yo vengo acá
Te hago reír
Te apuro para salir, mirá que podría
Atarte bolsas de arena a las botamangas y contarte
El calor que hace afuera, el lío de tránsito, lo fea que es
La música y lo locos que están los demás, insinuarte
que me gustaría quedarme en tu casa viendo
cómo vas y venís de la cocina, con ese aire de rehén,
de Mariano Moreno, de abuelito que no sabe dónde dejar los ahorros,
sirviendo la merienda con una torpeza adulta, como si
me hubieras escondido un papel con una pista debajo de cada plato,
yo trato de contar una historia
y me seguís pasando
con la mirada en otro lado,
ese mate de charco del barrio, todo lleno de barquitos,
de mariposas que sobrevuelan, bajan rapidísimo,
agarran una gotita para tomar y siguen revoloteando
ahí en círculos alrededor de mi explicación,
como si a esta altura de las cosas, a esta edad,
a esta curtiembre del estómago, esta cantidad de teclas apretadas
todavía estuvieran esperando
que la cosa empiece de nuevo, yo
mientras te cuento, es menester que lo sepas,
que yo sólo puedo escribir de dos cosas
sobre el mundo, en general
o sobre estar enamorada.
3 comentarios:
suspenso
Me encantó, Ceci, mucho.
beso
Diego
que belleza de poema!
Publicar un comentario en la entrada