Pensando que tal vez
sucumban los días en una serie
continua e interminable de pensamientos de vigilia
que recorren las cosas como si encandilaran
y de pocas palabras fuera que nos entendemos, al fin,
sin tanto que decir,
aunque de repente yo no supiera
cómo explicarte lo que me pasa
o si empezaras a pasar delante mío
y no dejaras caer nada de tu presencia,
si anduviéramos aveces como gatos,
pero gatos de los de antes,
especulando con el cuerpo del otro en la otra pieza,
es una conjetura, si acaso otras veces
decidiéramos volver temprano sin preguntar
para qué habremos salido;
pienso que tal vez, en algún momento,
va a ser como ahora, cuando
lo que estoy escribiendo no es
exactamente lo que quiero decir,
pero
en fin, aún entonces y por eso
yo no voy a no quererte.
Sabiendo que ni el fastidio ni la tristeza
lucen mejor a la luz ni vale la pena
razonar con ellos, a esta altura con
la presencia exhuberante de esas frutas
o aquello de lo que hemos reído tanto
estando y parecieran
no ser tan distintos
la alegría y el recuerdo de la alegría
como aquello que basta
con que suene familiar;
yo siento el peligro lejos, lo más lejos
que puedan ver tus ojitos que tanto saben
de lejanías, no alcanza
a divisar de este lado del mundo
cosa alguna que no se solucione
poniendo música o pensando en vos.
4 comentarios:
doy fe: la alegría era igual que el recuerdo de la alegría. si nos habremos divertido!
Bellisimo! espero que juegues al truco tan bien como escribis coequipeeeeeeeerr
tan bien como para quedar segundos en el IBERÁ TRUCO WORLD CUP
ai ai aaaai cómo van a morder el polvo de la derrota, equipo da-cho.. o na-ni. vamos coequiper!
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