¡Oh,
pero qué tipos más lindos!
¡Qué
altos, deben medir seis metros!
¡Qué
delicadeza de miradas, deben tener el corazón de chocolate!
¡Qué
manos de sauce sobre el Paraná, deben tocar todos los instrumentos!
¡Bienvenidos
a la Argentina, Caballeros!
Yo
personalmente les custodiaré los pasos
Mientras
dure su estancia por estas humildes tierras
Que no
he tenido tiempo de arreglar debidamente.
Sepan
que el comité de despedida prepara
Un banquete
histórico, con sillas y todo.
Corran hacia
allá tranquilamente
O vayan
en taxi, es muy cómodo.
Bienvenidos,
gracias por venir, tomen asiento, dóblense.
Siéntanse
cómodos, coman, comiencen.
Sepan que
en este país
pateamos
en el culo a los viejos que se portan mal.
Vea,
cualquiera tiene todo el derecho
A estar
cansado y hasta a estar hecho pelota;
A hacer
las cosas como pueda, no vamos
A molestarlo cuando se le rompa la voz y ande
todo el día
Con las
manos de parasol, de tapacara, de muestramugre, de agarranada.
Bienvenidos, denme tiempo que ya los atiendo.
Guárdense
toda esa florería que tienen en la boca.
Sepan que
se van a quedar ustedes a moler huesos acá
Y me
empiezan ya mismo a fundir el hierro, para la semana que viene
Quiero terminado
el ferrocarril.
Disfruten
de su estancia, disculpen el desorden, es que
Estuve tan
ocupada esperándolos que no pude
Prepararles
una picadita, ponerme algo más lindo
Pero estamos
entre amigos, venga esa mano, ese ojo, esa cosa.
Bienvenidos
al resto de sus vidas, ya arrancó la despedida
Dejen el
trabajo, siento que es feriado, vengan a verme.
La gente
dice que estoy loca, pero ustedes me ven de afuera
Y saben
que es una fiesta esto de querernos.
Verán,
esto no es un lindo balconcito, un altillo de madera
con
bastidores , ventana al parque y libritos apilados.
Acá mando yo, con mucho amor y me preocupo
Por nuestro
futuro, porque si un día te encuentro
A vos,
por ejemplo, por ahí juntando monedas, me arrepiento
Me
cuelgo de los pelos, me aborto.

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