
(o cómo constituirse digno televidente de ciudad abierta porque los de canal à son todos unos caretas)
tututrururtu...musiquita suave de sintetizador, (paneo sobre el jardín del museo larreta), "museo larreta, parque laperdona!!-dice mi hermano"-"ciudad abierta, cada día te quiero más"... tururuuuurututu... a continuación, dice el locutor... La cátedra...la palabra de los profesores mas destacados de la ciudad... - daaale cecilia, poné doctor house! - mi hermano - no! quiero ver quien esta... - yo- aaahh el profesor Link! yo estaba ahí! es la clase de levy strauss! dejalo, dejalo que todavía no la rendí! (¿y por qué no te vas a estudiar?-conciencia dixit). Me pregunto quién verá ese programa aparte de los que nos compramos el desgrabado de la clase en el centro de estudiantes. Me pregunto porqué nos reimos cuando Link bromea masomenos así.. "Derrida es un idiota, claro que estoy exagerando mi juicio, esta cátedra es cómodamente post estructuralista, no somos derridianos porque no nos dá el cuero, simplemente..." jajajaj- rie la clase- es gracioso como lo dice...no entendí un pomo, pero es gracioso y aparte no le voy a pedir que me explique al derrida que nunca entendí, el pensamiento de la cátedra y el suyo todo en 5 minutos para reirme honestamente de su chiste... aparte quedo como una idiota...aparte de última me compro el desgrabado y lo pienso tranquila... aparte de última última lo miro por la tele que quedo como una diosa porque nadie entiende un pepino menos yo, porque sale en la tele y yo lo conozco, pongo cara de póker y asiento con la cabeza y me acuerdo que me pusieron un 9, mientras mamá lava los platos y está orgullosa de que me saque siempre 8 o 9. claro, no sabe que desde diciembre que no rindo un final... Y es la tele, se supone que todos la entendemos. Pero yo, viste, yo la entiendo más. Entiendo más canales.
Al que no entiendo es a Derrida, pero mientras la cátedra saque a pasear nombres por la ciudad, aprenderé a manejarlos por contexto de enunciación, total para el domiciliario elijo la consigna de "tres poemas a elección"... mientras, desfiladero de nombre conocidos que se van haciendo su lugar en el bocho, en casa y en caballito... nadie se da cuenta que no se nada, jejej, el plan es perfecto, capaz que mañana me dan un laburo para entrevistar escritores...
6 comentarios:
¿no lo entendés a Derrida?
shhh...que eso no se debe divulgar
shhh...que somos de puan...
Besos nena! :)
Intrucciones para entender a Jackie Derrida:
1. Saber que nació en Argelia.
2. Saber que era judío.
(continuará)
no nos dejes asi! alguna otra punta?
3. Descreer absolutamente de quien dice que Jackie era posmoderno.
4. Pensar un poco las definiciones del propio J.: "la deconstrucción es 'más de una lengua'",
"la deconstrucción es la justicia" (ambas en clave judía).
5. O "la deconstrucción es una pregunta" (en clave griega).
bien...denos más...
¿yo, que soy mitad judía, soy genéticamente más apta para entenderlo?
No diría genéticamente, pero si espiritual y/o afectivamente. Bueno: el judaísmo es muy importante en Derrida, sobre todo el mesianismo, aunque, es cierto, se trata de un mesianismo laico, pero mesianismo al fin (gran tema de discusión). Según Derrida, lo que estaría en juego, en el judaísmo mesiánico, sería propiamente la verdad de lo humano en general, y de la justicia, y de la ética, pero no una particularidad culural o religiosa, sino algo más radical, universal. Por ahí, su filosofía sería (sobre todo en su última época, en "Espectros de Marx", por ejemplo) una explicitación de lo mesiánico con categorías filosóficas. [Aunque quizá te interese más su primera parte, que es más literaria, su filosofía de la escritura.]
De todos modos, ahí va una cita de Jackie, leela con atención: "La mesianicidad (que considero una estructura universal de la experiencia y que no se reduce a ningún mesianismo religioso) es […], en todo aquí ahora, la referencia a la venida del acontecimiento más concreto y más real, es decir, a la alteridad más irreductiblemente heterogénea. […] Esta experiencia vuelta hacia el acontecimiento es a la vez una espera sin espera (preparación activa, anticipación sobre el fondo de un horizonte, pero también exposición sin horizonte), y por tanto una composición irreductible de deseo y de angustia, de afirmación y de temor, de promesa y de amenaza. Aunque hay ahí una espera, un límite aparentemente pasivo de la anticipación (yo no puedo calcular, prever y programar todo de lo que viene, el futuro en general, etc., y este límite de la calculabilidad o del saber es también, para un ser finito, la condición de la praxis, de la decisión, de la acción, de la responsabilidad), esta exposición al acontecimiento que puede o no llegar (condición de la alteridad absoluta) es inseparable de una promesa y de una exhortación que conminan a comprometerse sin esperar, y que, en verdad, impiden abstenerse […] La mesianicidad conmina aquí ahora a la interrupción del curso ordinario de las cosas, del tiempo y de la historia; es inseparable de una afirmación de la alteridad y de la justicia".
Saludoss
[Muy recomendable: Derrida, una introducción, de Marc Goldschmidt. Ed. Nueva Visión]
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