martes, 4 de septiembre de 2007

el maravilloso arte de equivocarte de libro

Un fragmentito:

"Claro, dijo tío Monty. No puedes estudiar a las serpientes tantos años sin encontrarte con una peligrosa. (…)Hay una serpiente en esta habitación cuyo veneno es tan mortal que el corazón se te pararía incluso antes de que te dieses cuenta de que te había mordido. Hay una serpiente que puede abrir tanto la boca como para engullirnos a la vez a todos juntos. Hay un par de serpientes que han aprendido a conducir un coche de manera tan temeraria que te atropellarían y nunca se pararían a disculparse."
"Hay una clase de situaciones que ocurre demasiado a menudo, y que en este punto de la historia de los huérfanos Baudelaire está teniendo lugar, llamada «ironía dramática». En cuatro palabras, tenemos ironía dramática cuando una persona hace una observación inofensiva y otra persona que la oye sabe algo que hace que dicha observación tenga un significado diferente, y, por lo general, desagradable. Por ejemplo, si estuvieses en un restaurante y dijeses en voz alta: «Estoy impaciente por comer el filete marsala que he pedido», y hubiese personas que supiesen que el filete marsala estaba envenenado y que morirías en cuanto probases el primer bocado, tu situación sería de ironía dramática. La ironía dramática es un acontecimiento cruel, inquietante, y siento que aparezca en mi historia, pero Violet, Klaus y Sunny tienen unas vidas tan desgraciadas que sólo era cuestión de tiempo que la ironía dramática mostrase su horrible rostro."

Snicket, Lemony. La Habitación de los Reptiles. Barcelona. Lumen. 2000. Pg.31

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