| Te dije: "Pibe, cuánto te falta", y te falta la grande, nomás, sacarte un buen día. Ya bailaste con la jeta bien junta. Ya supiste despertar y no acordarte. Dijiste que el tango lo escriben los hombres y las minas de labio y taco del rojo que ya fue "Que pongan un ojo duro y el otro tierno que aprendan, si quieren, de ladrarle a la luna". Pero el tango - dijiste - lo escribimos los hombres después de dejarnos a lo duques, en casa "Nosotros, muñeca, todavía tenemos un rato desde el último beso hasta que entre el sueño". Vos, compadrito, morocho, peronista, beso bravo te acompañé hasta tu puerta y te fuiste a dormir y soñaste altivo con un chamuyo que no fue así Qué me importa tu ventana y el balcón coqueto. Yo que de gila nomás no tengo miedo de chorros mirando los adoquines de tu barrio amargo maldita y podrida la yunta de estrellas que ví esa noche en que yo, nena bien de pilcha azul, anduve yirando las mil y quinientas, pensé con razón que algún día tendrías, y bien merecido, un tango. |
domingo, 16 de diciembre de 2007
Tango
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2 comentarios:
me gusto mucho c
yo tengo unos cuantos tanguitos escritos, otros por hacer y muchos vividos.
percanta que me amuraste
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