domingo, 28 de octubre de 2007

Domingo

Me levanté ya domingo con apenas cuatro horas de sueño y salí al balcón a ver si hacía frío. El pibe que me había traído a casa dormía en el umbral del edificio y asomándome por la baranda podía verle los pies estirados sobre la vereda. Raro que ningún vecino lo hubiese sacado. A decir verdad, era bastante temprano, quizás nadie de los seis departamentos hubiese salido todavía, a todos les traían el diario menos a nosotros y mis padres todavía dormían.
Salí a moverle la cabeza con el pie.
- ¿Qué haces acá?
- Buen día… creo que me quedé dormido debajo de tu casa.
- Veo.
- ¿Dormiste bien?
- Poco. Me olvidé de cerrar la persiana y me despertó el solazo. ¿No deberías irte a tu casa?
- No se. Quisiera desayunar, en realidad.
- Por eso digo.
- …
- Eh?
- Nada…desayunaste?
Fui a comprar el diario y no le dirigí la palabra. Un poco por incomodidad, un poco por desconcierto. Por primera vez vi como le quedaban unos rayos de sol en la cara. Me sugirió comprar facturas y de nuevo en la puerta no amagó con irse.
Yo creo seriamente que los domingos son una cosa que, de movida, no existe. Son un tiempo muerto que sólo sirve para entender un sábado o esperar un lunes. A lo largo de mi vida he tenido muy pocos, cuatro o cinco domingos que existieron. Uno fue aquel domingo de elecciones que, no por el acontecimiento era menos lunes o menos sábado que otro domingo, sobre todo teniendo en cuenta la larga campaña que habíamos padecido como aquella plaga de mosquitos.
Apuré el paso desde la esquina, no iba a ser difícil llegar antes que el matrimonio, bastante mayor, para ubicarme delante de ellos,detrás de algo más interesante que la pelada brillosa del señor o el casquete rubio y voluminoso de la señora. El se dio cuenta de mis intenciones y me siguió el ritmo. Me tocó ubicarme tras una mujer de cintura diminuta que miraba para todos lados y tenía dientes enormes.
- Qué calor. ¿Querés ir a comprar una coca, mientras?
- Bueno.
Entonces me quedé sola en la cola. Me había levantado ya domingo con apenas cuatro horas de sueño y salí al balcón a ver si hacía un poco de frío. No. Pero el pibe que me había traído a casa dormía en el umbral del edificio y asomándome por la baranda podía verle los pies estirados sobre la vereda y yo, sabiendo que quería desayunar, lo dejé que me siguiera al puesto de diario, a la panadería y a votar. Raro que ningún vecino lo hubiese sacado. Se veía muy cansado y no daba demasiadas explicaciones. Creo que hasta se sentía mal, pero era muy pronto para desyunar. En mi casa, sobre todo. A decir verdad, era bastante temprano, apenas las ocho. Quizás nadie de los seis departamentos hubiese salido todavía, pese a que era día de elecciones a todos les traían el diario menos a nosotros y mis padres todavía dormían, seguramente todavía dormirían hasta la hora en que yo me tomara una coca y hablara de ser parca.
Salí a moverle la cabeza con el pie. Tenía unos rulos fantásticos.
- No se. Quisiera desayunar, en realidad.
- Por eso digo.
- …
- …eh?
- ¿Desayunaste?
- …
- Estás ofendida porque no quise pasar la noche con vos, ¿No?
- Pasaste la noche tirado en la puerta de mi casa.
- Si… ¿No tenés un vaso de agua o algo?
- …
- Hay que votar hoy.
El almuerzo transcurrió en familia y todos dijimos sin mayores contratiempos a quien habíamos votado. Mi novio les cayó bien a todos, era simpático sin ser maleducado e iría a votar después de la siesta.

9 comentarios:

Anónimo dijo...

boluda,a quien te comiste,con la cuestion "social".sos mediocre 50%.

Cecilia dijo...

mediocre 50%? y el otro 50% soy fantástica?...bastante bien...no entendi lo de a quien te comiste...-no era una poesía social, esa era la gracia...

(aparte, dije que se terminaba el blog a ver si te ibas y todavía estás aca, flaco!!)

Anónimo dijo...

qué payasa eres. me agradas. y por eso voy a hacerte talco.

Roget dijo...

CRR presente (posta)

Cecilia dijo...

crr o muerte!

alguien que me explique lo del talco!! crei que a los judios como yo nos hacian jabón

Anónimo dijo...

Ce, quizá a los half se les tira talco.
Por otra parte, eso de mezclar nuevo-novio-dormido-en-la-puerta-de-tu-casa pidiendo medialunas, acompañándote a votar y compartiendo almuerzo familiar...
Mis domingos son mucho menos potentes y olvidables.

santha dijo...

yo el domingo me desperte como a las 4 de la tarde abrazado a la cabeza sangrante de un caballo que ni siquiera era mio, El frente por la victoria me envio hoy una nota con las disculpas del caso

Anónimo dijo...

jajajajajaja.


C, así se pasa un domingo!
creo que la que quiere hacerte talco es la ex del que duerme en tu vereda.

coincido con luana en lo de los domingos menos potentes, en lo de los halfs, y en todo lo que diga de acá a la eternidad.

¡sos una gran cantautora!
d-

Cecilia dijo...

"no me has dejao ni el pucho en la oreja
de aquel pasao malevo y ferooozzz"