miércoles, 10 de octubre de 2007

Lingüística qué pragmática.

Noam Chomsky se ríe.


Un titular en el diario dice: "La violencia se cobró dos nuevas victimas." En esa oración, "La violencia" es el sujeto...



- ¿Por qué nunca me llamás por mi nombre?


- Porque no siempre te llamás igual.


- ¿Como?


- No te digo tu nombre para no abstraerte del momento, preguntón.


- No entiendo.


- Bueno, no importa. Te alcanza con saber que no me gusta que la gente tenga nombre.


- ¿Cómo le vas a poner?


- ¿Cómo como le voy a poner?


- Eso mismo, que cómo le vas a decir.


- ¿A decir qué?


- ¡Lo que sea que tengas que decirle!, ¡Que cómo la vas a llamar, che!


- ...hablándole.


- ¿Pero cómo le vas a decir que venga?


- Con el dedo así o diciendole que la extraño.


- ¿¡Pero cómo se va a llamar!?


- No creo que ella se llame. Ella va a estar siempre con ella, no necesita llamarse.


- A ver... te pusiste en pelotuda y hay que seguirte la corriente... ¿Que sujeto le vas a poner a las oraciones que prediquen sobre ella?


- Depende de lo que ella esté haciendo. Dos acciones distintas no pueden predicarse del mismo sujeto, pobrecito, sería cargarle una mochila muy pesada. Si está jugando diré "La que juega" (sujeto) "juega... con los Rastis", ponele (predicado)... los circunstanciales tambien podrían ir en el sujeto, pero sería muy complicado.


- ¿Y si no está haciendo nada, o directamente no está y vos querés decir que es linda?


- Digo "La linda es linda", obviamente.


- Pero el que no sepa que estás hablando de tu hija no va a entender.


- Mejor. Así la lindura se llenará de sujetos inciertos y ajenos. Y mi hija siendo linda no se manchará de mi hija la que come, juega y duerme.


- Mmmm... pero es ilegal no ponerle nombre a tu hija.


- Bueno, entonces le pongo Juanita.

1 comentario:

Anónimo dijo...

jaja muy bueno ce. muy